La ley que falta en México

La ley que falta en México.

 

Marisa Jacott

José Manuel Arias

Alain Castruita

  • Mientras otros países cuentan con una ley especifica en materia de sustancias químicas por más de 20 años, México carece de ella.
  • El Relator Especial de sustancias tóxicas y derechos humanos de la ONU, se  pronuncio para que México cuente con una Ley General de Sustancias Químicas.

Durante más de 10 años, organizaciones ambientalistas como Fronteras Comunes, No es Basura y la Asociación Ecológica Santo Tomás quienes trabajan para evitar la contaminación química e industria y por un futuro libre de tóxicos, han demandado que México cuente con una Ley General de Sustancias Químicas. Esta gravísima omisión del Estado mexicano -quien tiene el deber de proteger a la población frente a la contaminación, daños a la salud y al ambiente que provocan las sustancias químicas, residuos y desechos plásticos-, fue señalada y retomada durante la visita oficial que realizo el entonces Relator Especial de sustancias químicas y derechos humanos de la ONU, Marcos Orellana en el mes de marzo de este año, quien en sus observaciones finales señalo que “México necesita una Ley General de Sustancias Químicas”.

El asunto no es menor. La contaminación por sustancias químicas es considerada uno de los tres principales problemas que aquejan al mundo por lo que es parte de la actualmente llamada “crisis planetaria”.

En el mundo se conocen alrededor de 290 millones de sustancias químicas según el registro del CAS, de las cuáles no existe suficiente informació y de acuerdo con la Sociedad de Endocrinología de Estados Unidos, existen cerca de 85,000 sustancias químicas sintéticas en el mundo y debido a sus propiedades, mil o más de ellas podrían ser disruptores endocrinos. También se calcula que alrededor de 13 mil sustancias químicas son utilizadas para la producción de plásticos; y la tendencia de producción de sustancias químicas se duplicó entre el año 2000 y el 2017, con proyecciones a duplicarse en 2030 y triplicarse para el 2025 (Eurostat), de continuarse el ritmo actual.

Sin embargo, aquí empiezan los peros, la exposición a sustancias tóxicas aumenta el riesgo de efectos adversos en los sistemas inmunológico, reproductivo, anomalías congénitas y secuelas en el desarrollo neurológico de por vida, asi como muerte prematura, intoxicaciónes agudas, cáncer, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, enfermedades respiratorias, entre muchos otros padecimientos. También afecta a la biodiversidad, destruye ecosistemas y contamina nuestros recursos vitales.

Para la ONU, una cuarta parte de la carga mundial de morbilidad se atribuye a factores de riesgo ambientales evitables, como lo son la exposición a la contaminación por sustancias tóxicas.

Así mismo, una de cada seis muertes en el mundo está relacionada con enfermedades causadas por la contaminación y más de 750 mil trabajadores mueren anualmente debido a la exposición a sustancias tóxicas en el entorno laboral.

En cuanto a contaminación plástica, las Naciones Unidas calcula que cada habitante del planeta consume más de 50 mil partículas de plástico al año, y muchas más si se tiene en cuenta la inhalación. La misma Relataría Especial para Tóxicos y Derechos Humanos, encabezada por Orellana señalo que los seres humanos comemos, bebemos y respiramos plástico.

Es precisamente en esta materia de contaminación química tóxica que el Estado mexicano ha fallado en proteger a la población y al ambiente, así como en prevenir su exposición a sustancias químicas y los desechos peligrosos (Relator Especial, Bascut Tuncak).

Esta contaminación es ahora, catalogada como una de la principales causas de morbilidad, mortalidad y de contaminación ambiental, lo que vulnera los derechos humanos, en particular el derecho a la vida, a la salud y a un medio ambiente sano.

Para dar una idea del atraso legal y de protección a la salud frente a la contaminación química, Estados Unidos desde 1979 promulgó la Toxic Substances Control Act (TSCA) a cargo de la EPA, para regular más de 80 mil sustancias químicas, poniendo atención a las de mayor preocupación como aquellas con alta toxicidad, bioacumulación y persistencia como son los compuestos perfluorinados PFAS (teflón y otras). Esto significa un atraso en México de 47 años.

Por su parte, Canadá promulgó en 1999 la Canadian Environmental Protection Act (CEPA) con un listado de más de 28 mil sustancias. Estamos hablando aquí de un vacío legal en México de 27 años, y por si esto fuera poco,  el 30 de enero de 2026 Canadá logró clasificar como tóxicos a los artículos de plástico (fundamentalmente desechables conocidos también como plásticos de un solo uso)

Así mismo, la Unión Europea, si bien ya contaba con una regulación anterior, en 2007 promulgo el REACH (Reglamento de registro, evaluación, autorización y restricción de sustancias químicas) con 120 mil sustancias, que establece el principio precautorio y de sustitución, además de la carga de la prueba para la industria, entre otros candados para la protección de la salud y el ambiente  estableciendo por ejemplo que no se pueden comercializar sustancias de “muy alta preocupación” que no tengan información sobre sus impactos a la salud y el ambiente: “sin registro no se pueden comercializar” (no data, no market).

No contar con una legislación en materia de sustancias químicas que garantice un elevado nivel de protección de la salud humana y el medio ambiente le ha permitido a México no regular las altas emisiones industriales, asi como no controlar y evitar daños a la salud y al ambiente por estas exposiciones lo que consideramos y denunciamos como parte de una política de Estado deliberada que solo protege los intereses industriales y la actividad económica.

Por lo anterior, consideramos que es urgente que México deje de violar los derechos humanos y se aleje de las prácticas dilatorias y de protección económica, que solo afectan la salud y el ambiente de la población mexicana que esta siendo envenenada concientemente por el gobierno mexicano.

Ante esta desprotección social y ambiental, es urgente que se promulgue una legislación en materia de sustancias químicas basada en los principios de precaución y de sustitución con enfoque en todo el ciclo de vida de las sustancias y con la carga de la prueba para la industria, entre otras consideraciones internacionales ya en vigor.

La ley de sustancias químicas que México necesita es una que promueva una política de respeto a los derechos humanos, que garantice la seguridad, la salud humana, un ambiente limpio, sano, sostenible y libre de tóxicos y contaminación química. Es la Ley que falta en México, es la ley que cuanto antes debe colocarse en la agenda legislativa. Buscaremos así sea.

Todas las personas tenemos derecho a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible libre de tóxicos, lo que incluye un entorno laboral seguro y saludable.

Lee también

México aún no cuenta con una legislación en materia de sustancias químicas. en La Jornada Ecolóica

También es importante